Main header

Reactivando espacios para reactivar sueños: La historia de Camila Avendaño con nuestro crédito - Jamar

Reactivando espacios para reactivar sueños: La historia de Camila Avendaño con nuestro crédito

Son las 6 am y Camila ya está despierta hace media hora. Ya preparó el desayuno para sus hijos, Santiago y María Paz, y ahora se dispone a despertarlos y a ayudarlos a alistarse. A eso de las 7:30 terminan de desayunar. Camila organiza un poco el comedor de la casa y recoge los platos, generalmente con ayuda de Santiago. A las 8 am en punto, ambos niños están sentados frente al computador, ya bañados, con los libros organizados y conectados a la plataforma del colegio.

Cuando ellos están en sus horas escolares, Camila se dispone a empezar su día laboral. El té de manzanilla ha sido de gran ayuda en estos tiempos agitados, así que ahora, no puede faltar cada mañana antes de empezar con sus ventas virtuales.
Camila solía tener tres negocios relacionados con la belleza, en tres locales dispuestos uno al lado del otro, y ubicados en el norte de la ciudad de Barranquilla. El primero, era un salón de belleza donde tenía 4 empleados. En él ofrecía el servicio de corte y trituración de cabello para hombres y mujeres, arreglo de uñas y barbería. El segundo local, lo empleaba para vender productos especializados y todo tipo de tinturas y tratamientos para la salud y caída del cabello. Había una vendedora y una aseadora. El último local, el tercero, lo adecuo para volverlo un spa donde se hacían masajes relajantes, tratamientos faciales y depilaciones con cera y láser. El Wellness Spa tenía 3 empleadas. Y finalmente, los tres locales son vigilados por el señor William, quien también trabajaba para Camila hace algunos años.

A raíz de la pandemia, Camila tuvo que cerrar sus tres locales. “Al principio, como todos, pensé que en unos dos o tres meses podría reabrir mis negocios, así que realmente estuve muy tranquila cuando comenzó todo esto. Aproveché el tiempo para descansar y para pasar más tiempo con mis hijos, así que fue para nosotros muy positivo.”
“Con los días, más o menos a los cuatro meses, el dinero comenzó a escasear. En ese momento sí que empecé a preocuparme, porque claro, había pasado todos los meses anteriores sin recibir ingresos y los gastos no habían parado, así que las facturas empezaron a acumularse: los servicios públicos, el arriendo de los locales, el colegio de los niños, la nómina de mis empleados y varios gastos personales más. Entonces fueron momentos muy duros para mí, porque no sabía qué hacer, no sabía a quién recurrir”

“Nunca había vendido nada por internet y lo veía más bien alejado de mis posibilidades, pero con esta crisis, como a muchos, me tocó reinventarme. Entonces me dije: listo, tengo un montón de productos para el cabello guardados en un local cerrado, ¿Por qué no intentó venderlos desde mi casa? (…) Comencé ofreciéndolos por Whatsapp y luego me di cuenta de que no era tan buena idea, realmente era muy poco el alcance. Así que leyendo en internet, aprendí que Instagram es un buen canal para este tipo de productos.

Como ya tenía ciertas bases de datos de clientes que eran fieles a mi negocio, comencé a llamarlos para decirles que ahora éramos digitales, y bueno, este fue el principio de toda esta nueva etapa. Esto gracias a dios ha ido creciendo cada vez más, hasta el punto que hoy estoy considerando seriamente replantear todas las cosas que venía haciendo.
-Cuéntanos Camila, ¿Cuál es el papel de Jamar en todo este proceso de empezar de nuevo?

-“Gracias al Crédito Reactivando tus Sueños, mis hijos y yo podemos contarte una historia llena de aprendizaje. Cuando decidí que iba a comenzar a vender mis productos para el cabello virtualmente, mi apartamento -que es algo pequeño por cierto-solo tenía un sofacama, un televisor y un comedor de 6 puestos en la sala. Las tres habitaciones, estaban ocupadas por mis dos hijos, uno en cada habitación y yo en la tercera. Y así vivíamos muy cómodos y realmente no necesitamos más, porque pasábamos menos de la mitad del tiempo allí.

A raíz de la pandemia y del confinamiento, nos vimos obligados a estar en casa todo el tiempo, y de repente, empecé a caer en cuenta de varias cosas: No teníamos un área de estudio y tampoco mucho espacio disponible en la sala. Y cuando tomé la decisión de traer mis productos al apartamento – para no seguir pagando arriendo- tampoco tenía espacio disponible para guardarlos. ¿Entonces qué hicimos? ¡Pues reacomodamos todo! El comedor de 6 puestos, era realmente gigante para nosotros tres, entonces lo reemplazamos por uno pequeño de 4 puestos. El sofacama, lo dejábamos siempre abierto, porque hacía algún tiempo que había dejado de funcionar, entonces aprovechamos y lo cambiamos por uno nuevo, mucho más lindo y funcional. Me ayudó a ahorrar mucho espacio. Para acomodar el resto de cosas de la sala, nos terminamos antojando de un centro de entretenimiento, que también resultó muy muy útil, pues pude acomodar el tv, la consola de los niños, y varias cosas más que teníamos por ahí sin un lugar definido.

Cómo me llevé el trabajo a la casa, entonces se me hizo necesario tener un escritorio lindo y de buena calidad. Quería que fuera especial y para mi era muy significativo, porque estaba construyendo mi nuevo espacio productivo desde cero y debía ser motivante estar en él. Mental y emocionalmente me ayudaron muchísimo estos espacios físicos renovados, porque estaba apostando todo con estos cambios y no podía permitirme fallar.

En las habitaciones también cambiaron muchas cosas: A Santi lo acomodamos con María Paz en su habitación, -que es un poco más grande-, y reemplazamos sus camas por literas nuevas; así ganamos bastante espacio, y pudimos acomodar las cosas de ambos en la misma habitación.
La habitación desocupada la uso ahora como bodega, ahí tengo guardados todos los productos que tenía en la tienda física y en una pequeña bodega detrás del local. Verlos ahí me da una inmensa tranquilidad porque en estos momentos de gran incertidumbre, son esos productos los que me han permitido que no nos falte nada ni a mí, ni a mis hijos.

De no ser por el Crédito Reactivando tus Sueños, todas estos cambios, reacomodaciones y nuevos comienzos no habrían sido posibles, ¡De verdad que no! porque ¿Quién más iba a confiar en mí en un momento como el que yo estaba pasando? ¿Quién podía ofrecerme un crédito especializado en muebles con tantas facilidades? ¿A dónde iba a llevarme mis productos? ¿Dónde iba a trabajar sin en mi antigua sala no tenía espacio? (…)

Gracias a este crédito reactive mis sueños. En Jamar me tendieron la mano en el momento justo con un crédito justo, un crédito flexible que me aprobaron en 10 minutos. Ni siquiera me cobraron cuota inicial, ni cuota de manejo. Yo elegí mi plan a 12 meses con una cuota fija de principio a fin. ¡Increíble! Son unas cuotas bajitas con 0% de interés y lo único que necesité fue mi cedula.

Todo esto ha sido muy esperanzador para mí, esto es algo por lo que siempre estaré agradecida. Porque una oportunidad así en un momento de crisis no la da todo el mundo.”

Qué bueno Camila, nos alegra mucho que te hayamos podido ayudar para empezar de nuevo. Ahorita mencionabas a los niños… ¿Cómo han vivido ellos toda esta experiencia, que dicen al respecto?

Para ellos no ha sido fácil. Han tenido que enfrentar varias cosas en poco tiempo y a su corta edad. No pueden ver a los amiguitos como antes, no pueden salir al parque, han dejado de ir al colegio físicamente, y por otra parte, han tenido que enfrentar todos los cambios que hemos hecho en casa. Al principio, estaban reacios y hasta molestos, pero bueno, después entendieron que estábamos pasando por una situación nunca antes vista y que era algo inevitable en el momento. Ahora, cuando ya han pasado casi ocho meses desde que empecé a vender por internet, entienden que todo ha sido para bien de nuestra familia, y que si todo sigue como va, será una situación temporal que luego volveremos a modificar para darle a cada uno su espacio. Sin embargo creo que ambos al día de hoy lo ven como lo que ha sido, una oportunidad para comenzar de nuevo, con nuevos aires y nuevos muebles (sonríe)

“Mi mamá está más tranquila ahora y se ve muy contenta” nos contó Santiago. Y le creemos, porque es evidente en la expresión de Camila.

No es fácil comenzar de nuevo, pero tampoco es imposible. Creemos en el poder de ayudar y en el poder de los sueños. Queremos que así como hizo Camila, se reactiven muchos sueños que están por ahí en pausa.

Con el crédito Reactivando Tus Sueños, hemos facilitado todo para aquellos que necesitan un impulso adicional para tener el hogar que necesitan, para tener el hogar que merecen con el crédito que merecen.